El Canalsa‑Maldopar Cycling Team Cadete celebró este domingo un resultado de enorme prestigio en el Trofeo Club Ciclista Eibarres, gracias al extraordinario segundo puesto logrado por Ibai Turuelo, protagonista indiscutible de una jornada que reunió a 157 corredores y que volvió a situar al joven cántabro entre los nombres propios de la categoría. Su actuación, firme, valiente y sostenida en los momentos decisivos, confirmó el salto competitivo que viene mostrando en las últimas semanas y otorgó al equipo uno de los mejores resultados de su temporada.

La prueba, disputada sobre un recorrido de 68 kilómetros muy rápidos y marcada por dos pasos selectivos por el repecho de Soraluce, se resolvió en un grupo principal de 44 unidades. En ese corte de máximo nivel, el Canalsa‑Maldopar logró colocar a cuatro de sus ciclistas, un dato que refleja el crecimiento colectivo de la estructura y su capacidad para competir de tú a tú con los mejores bloques del norte. Ese rendimiento permitió al equipo firmar una meritoria cuarta posición en la clasificación por escuadras, empatado a tiempo con los conjuntos que encabezaron la tabla.

La jornada dejó también momentos de aprendizaje. Lucas Ventoso no pudo completar la carrera, aunque desde el cuerpo técnico insisten en que su progresión es evidente y que este contratiempo debe servirle como impulso para seguir fortaleciendo su trabajo diario, convencidos de que podrá finalizar pruebas antes de que concluya la temporada.

En un grupo algo más retrasado cruzaron la meta Raúl Villegas y Román Sisniega, quienes aprovecharon la exigencia del recorrido para ganar confianza y demostrarse que pueden rodar a altas velocidades dentro del pelotón principal. Su desempeño confirma que ambos avanzan con paso firme en una categoría especialmente competitiva.

El bloque de primer año volvió a ofrecer señales muy positivas. Brian Arroyo, Hugo Arabia y Eneko Pérez completaron una carrera de notable madurez, manteniéndose en el pelotón principal y demostrando que, pese a su juventud, empiezan a consolidarse dentro del panorama cadete. Su capacidad para sostener la intensidad en un recorrido tan rápido refuerza la idea de que el equipo cuenta con una base sólida para el futuro inmediato.

El podio de Ibai, unido al rendimiento coral del resto del bloque, certifica que el Canalsa‑Maldopar continúa creciendo con solidez. La actuación en Éibar no solo deja un resultado de enorme valor individual, sino también la confirmación de que el proyecto avanza en la dirección correcta, combinando talento emergente, cohesión y una evolución colectiva que se hace visible en cada competición.