Ibai Turuelo conquista la general de las Metas Volantes en una edición exigente y de gran nivel internacional

Ibai Turuelo, campeón de las Metas Volantes de la Vuelta Saja‑Nansa, tras defender el maillot rojo durante las tres etapas con una actuación impecable. FOTO: ©ciclismo gonzalez


El equipo cadete del Canalsa‑Maldopar completó la pasada semana una actuación sobresaliente en la Vuelta Ciclista Saja‑Nansa, una de las rondas por etapas más prestigiosas del calendario nacional para la categoría. La prueba, organizada por el CC Occidental, volvió a ofrecer un recorrido selectivo y una participación de máximo nivel, con presencia de varios equipos extranjeros. Salvo la segunda etapa —marcada por el frío y la lluvia intermitente— el resto de jornadas se disputaron con buenas condiciones para la práctica del ciclismo.

La escuadra corraliega se presentó con Hugo Arabia, Eneko Pérez, Román Sisniega, Ibai Turuelo, Lucas Ventoso y Raúl Villegas, un bloque joven —cinco de ellos de primer año— que supo competir con madurez, ambición y una actitud que confirma el crecimiento del proyecto.

Un equipo en evolución: pasos firmes y señales de futuro

Los seis corredores del Canalsa‑Maldopar durante la presentación de equipos, mostrando la identidad del bloque y la solidez del proyecto antes del inicio de la Vuelta Saja‑Nansa. FOTO: ©ciclismo gonzalez


La ronda dejó sensaciones muy positivas. Lucas Ventoso continúa adaptándose a la categoría, sumando kilómetros de calidad que serán fundamentales en su progresión.
Román Sisniega, condicionado por molestias físicas, peleó con determinación en la primera etapa y trató de continuar en las dos siguientes, aunque finalmente no pudo completarlas. Su entrega deja claro que, en cuanto recupere sensaciones, volverá a estar en cabeza del pelotón.

Raúl Villegas dio un salto importante: cada día más cómodo en pelotones numerosos y a velocidades propias de una vuelta por etapas, completó una experiencia que le servirá para ganar confianza y perder miedos.
Hugo Arabia, siempre combativo, mantuvo su línea ascendente. Una lástima su retirada en la parte final de la última etapa, que le impidió clasificarse en la general, aunque su rendimiento confirma que está preparado para pelear más arriba.

Eneko Pérez, ya casi recuperado físicamente, firmó una vuelta muy sólida: atento, bien colocado y presente en los cortes importantes. Su rendimiento en las tres etapas confirma que será un corredor a seguir esta temporada.

El maillot de las Metas Volantes: tres días defendiendo un sueño

Ibai Turuelo, en plena lucha por los puntos de las Metas Volantes, demostrando fuerza y determinación en uno de los sprints decisivos de la Vuelta Saja‑Nansa. FOTO: ©ciclismo gonzalez


La gran alegría del equipo llegó de la mano de Ibai Turuelo, protagonista absoluto en la lucha por las Metas Volantes. El primer día se enfundó el maillot rojo tras una actuación valiente y precisa, y lejos de conformarse, lo defendió con autoridad durante las tres jornadas.

El documento oficial de la organización recoge que “71 TURUELO CUERO Ibai (CANA) – 8 puntos” fue el vencedor final de la clasificación de Metas Volantes, un logro de enorme prestigio en una vuelta de este nivel. Además, Ibai se mantuvo siempre en el grupo principal, llegando a disputar posiciones de la clasificación general final.

Subir al podio en las tres etapas y conquistar la general de las Metas Volantes en una vuelta tan exigente es un éxito enorme para un corredor de segundo año y un motivo de orgullo para todo el equipo.

La mano del director: experiencia que marca diferencias

La actuación del Canalsa‑Maldopar también llevó la firma de su director, Miguel Ángel Fuentes Sierra, cuya veteranía en la categoría volvió a hacerse notar. Su lectura de carrera, la gestión de los tiempos y la capacidad para mantener al grupo unido en los momentos más delicados fueron determinantes para que los jóvenes corredores compitieran con solvencia en una vuelta de este nivel.
Su trabajo silencioso, meticuloso y siempre orientado al crecimiento del ciclista se reflejó en la actitud del equipo durante las tres etapas.

Una vuelta que impulsa al proyecto

Más allá de los resultados, la Vuelta Saja‑Nansa deja una conclusión clara: el equipo crece, compite y se hace notar. La actitud colectiva ha sido ejemplar y el rendimiento individual confirma que el trabajo diario está dando sus frutos.

El Canalsa‑Maldopar se marcha de una de las vueltas más bonitas y duras de la península con un maillot, presencia constante en carrera y la certeza de que este grupo tiene margen, talento y ambición para seguir avanzando.